Análisis
COMPORTAMIENTO DEL DENGUE EN EL DEPARTAMENTO DE NARIÑO
La infección por dengue constituye una de las principales prioridades en salud pública a nivel global, debido a su amplia distribución, su potencial epidémico y su impacto sobre la morbilidad y la capacidad de respuesta de los servicios de salud. Esta enfermedad, transmitida por el mosquito Aedes aegypti, se ve influenciada no solo por factores biológicos, sino también por determinantes ambientales, sociales y climáticos que favorecen su propagación y dificultan su control, especialmente en territorios endémicos.
El dengue es reconocido como un evento de vigilancia obligatoria por su capacidad de generar desde cuadros clínicos leves hasta manifestaciones graves que comprometen la vida. La clasificación clínica incluye dengue sin signos de alarma, dengue con signos de alarma y dengue grave, lo que resalta la importancia de la identificación temprana de los casos, la adecuada evaluación del riesgo y el manejo oportuno para prevenir complicaciones y reducir la mortalidad asociada.
En el contexto de la Región de las Américas, las autoridades sanitarias han señalado la persistencia del riesgo de transmisión, incluso en escenarios de aparente disminución de casos, debido a la circulación simultánea de diferentes serotipos del virus, la variabilidad climática y las brechas en las estrategias de control vectorial. En este sentido, países como Colombia mantienen una vigilancia intensificada, especialmente en áreas con antecedentes de alta endemicidad.
En Colombia, el dengue hace parte del Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila), que permite la notificación, análisis y seguimiento continuo del evento. Este sistema integra información sobre la ocurrencia de casos, su clasificación clínica y su distribución territorial, facilitando la toma de decisiones oportunas orientadas a la prevención, el control del vector y el fortalecimiento del manejo clínico.
El departamento de Nariño presenta condiciones ecoepidemiológicas que favorecen la transmisión del dengue, particularmente en municipios con climas cálidos y templados donde se ha documentado la presencia del vector. Durante los ciclos epidémicos recientes, el departamento ha registrado incrementos significativos en la incidencia, lo que ha llevado a fortalecer las acciones de vigilancia, prevención y control en el territorio.
La vigilancia del dengue en Nariño se basa en el seguimiento permanente de los casos notificados, el análisis epidemiológico semanal y la implementación de estrategias de respuesta que incluyen el manejo oportuno de los pacientes, la identificación de signos de alarma y la referencia adecuada de los casos graves. Asimismo, se desarrollan acciones de manejo integrado de vectores, con énfasis en la eliminación de criaderos, el control ambiental y la participación activa de la comunidad.
Estas intervenciones se complementan con procesos de educación en salud dirigidos a la población, orientados a la reducción de factores de riesgo en el entorno domiciliario y al reconocimiento temprano de síntomas, lo que contribuye a disminuir la transmisión y a evitar desenlaces adversos.
El seguimiento del dengue en el departamento permite identificar territorios con mayor riesgo, evaluar la efectividad de las intervenciones implementadas y generar evidencia para el fortalecimiento de las políticas públicas en salud. De igual manera, constituye una herramienta fundamental para la articulación entre las autoridades sanitarias, los servicios de salud y la comunidad en la respuesta frente a este evento.



